El puente romano más largo de España está en Extremadura: 800 metros de historia viva y Patrimonio de la Humanidad
Es, sin duda alguna, una de las mayores obras de ingeniería que nos han dejado los romanos, resistiendo estoicamente el paso de los siglos. Acompáñanos a descubrir qué ciudad española alberga este tesoro.

Hablar de Mérida es sumergirse en un legado milenario donde la grandeza del Imperio Romano sigue presente en cada rincón. Su teatro y anfiteatro, sus templos, sus foros y acueductos son testigos de una época de esplendor.
Y aunque siempre se hable de estas maravillas arquitectónicas, existe otra que destaca no solo por su tamaño, sino por su importancia histórica y funcionalidad a lo largo de los siglos: el puente romano más largo de España.
El puente romano de piedra, un gigante que ha resistido el paso de los siglos
Ubicado en la actual Mérida, en la provincia de Badajoz y capital de Extremadura, el puente romano de esta ciudad extremeña cruza el río Guadiana con una longitud impresionante de casi 800 metros. Además, en sus puntos más elevados llega a medir doce metros de altura.
Construido con sillares de granito perfectamente encajados, este legendario puente es un ejemplo de la pericia y el conocimiento técnico que los ingenieros romanos aplicaban a sus obras. Originalmente contaba con 62 arcos sustentados sobre fuertes pilares que resistieron el embate de las crecidas del Guadiana durante siglos. Es sí, hoy en día, tras varias restauraciones, sólo conservan 60 arcos.
Un eje clave en la expansión y defensa de la actual capital extremeña
Lo cierto es que este puente no sólo permitió la comunicación entre ambas orillas del río, sino que fue una infraestructura clave para el desarrollo de la ciudad, que en su época llegó a ser una de las más importantes del Imperio Romano en la península ibérica. Formaba parte de la Vía de la Plata, una de las calzadas romanas más importantes que conectaba el norte y el sur de Hispania.
En Mérida, Extremadura, España, encontramos el puente romano en pie más largo del mundo. Con 792 metros de longitud apoyados sobre 60 arcos que se elevan 12 metros sobre las aguas del río Guadiana.
— Bloc de Ingeniería (@BlocIngenieria) February 17, 2020
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Durante la Edad Media, su relevancia no disminuyó, ya que siguió siendo un punto clave para el tránsito de mercancías y tropas. Incluso en la actualidad, aunque su uso ha sido restringido al tránsito peatonal, sigue siendo una de las principales vías de comunicación dentro de Mérida.
Siglos de restauraciones y secretos que guarda el puente de Mérida
A lo largo de los siglos, el puente ha sido sometido a diversas restauraciones para conservar su estructura. Una de las más importantes tuvo lugar en el siglo XVII, cuando se reforzaron algunos pilares y se realizaron trabajos para mejorar su resistencia frente a las riadas.

Entre sus curiosidades, cabe destacar que en época romana contaba con una puerta fortificada en uno de sus extremos, un mecanismo defensivo habitual en las grandes infraestructuras de la época. Además, a lo largo de su historia, ha sido testigo de innumerables batallas y conflictos, desde la invasión musulmana en el siglo VIII hasta la Guerra de la Independencia en el siglo XIX.
Patrimonio de la Humanidad y un símbolo de Mérida
El puente romano de Mérida forma parte del Conjunto Arqueológico de Mérida, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1993. Su impresionante tamaño y su estado de conservación lo convierten en una de las estructuras romanas más impactantes de toda Europa.
Actualmente, es un lugar de paseo para sus ciudadanos y turistas, que pueden recorrerlo y admirar las vistas del río Guadiana mientras caminan sobre la misma piedra que pisaron los romanos hace más de dos mil años. Desde luego, si hay un lugar en España donde el pasado y el presente se dan la mano, es sin duda, sobre este majestuoso puente de piedra.